El 21 de octubre de 1974, siendo presidenta municipal la doctora Alicia Arellano Tapia de Pavlovich, tuvo lugar la entrevista de los presidentes Luis Echeverría y Gerald Ford , de los Estados Unidos, Desde entonces, al salón donde se reunieron estos personajes se le llama el Salón de los Presidentes.Hasta 1974 no eran tan conocidas.

Pero le regaló una a Gerald Ford. El Presidente de Estados Unidos. Y desde entonces se pusieron de moda aquellas chamarras “estilo Marlboro”. Les apodaron así aprovechando la publicidad. Es que nada más las vieron los gringos y quedaron maravillados. 

Para pronto se la enchalecaron a un artista vestido de vaquero. Así apareció en los anuncios del cigarrillo. Y al ratito todo mundo vestía prendas iguales. De cuero como sin curtir. Aborregadas por dentro. Saliendo tanta lana para resaltar en los puños y el cuello. Calientitas.

Echeverría y Ford se reunieron en el Palacio Municipal de Magdalena, Sonora. Apenas dos semanas antes estaba en ruinas.

Lo reconstruyeron para dejarlo nuevecito. Quedó hermosa la sala donde fue la plática presidencial. Hasta llevaron enorme cuadro de don Benito Juárez. El que estaba en Los Pinos o una copia fiel.
Era octubre 21 del 74. Antes los presidentes se encontraron en Nogales.

Ellos y los reporteros fuimos transportados en helicópteros gringos. Luego intercambio de regalos. A los reporteros nos dijeron: “El señor Presidente Luis Echeverría obsequió una chamarra al señor Presidente Gerald Ford”. Algún compañero preguntó, palabras más, palabras menos: “¿Chamarra de qué tipo?” La respuesta fue: “De las que hacen en Caborca”.

Y por esa reunión presidencial en Magdalena se afamaron las chamarras estilo Malboro.
Otros reporteros escribieron sobre esta fecha, que es una efemérides más en los anales cronológicos del municipio.

Vino mucha gente, se abarrotó como nunca la recién inaugurada Plaza Kino Monumental, todos los pueblos estaba representados, no sólo del tercer mundo sino del río de Sonora, de Caborca, de Nogales, de Cananea, de Agua Prieta y Naco, de todos lados se dejé venir la gente a ver a los presidentes que se encontraban en la cúspide de su carrera política.

Eran tiempos difíciles pero había paz, cierto progeso que a duras penas el gobierno de Luis Echeverría estaba impregnando en las regiones rurales. La Dra. Alicia Arellano Tapia hija de un reconocido maestro de la localidad, el Profesor Jesús Arellano, estaba en la alcaldía, le tocó en suerte ser la digna anfitriona; ella mandó a todos los ciudadanos un mensaje de unidad y de ponerse a arreglar el pueblo, fachadas, parques y escuelas para que los presidentes tuvieran una estadía memorables.