Evocación de Tacupeto
No me explicaba por que en mi pueblo la mayoría de las personas éramos prietitos y en Tacupeto la gran mayoría de tez blanca y ojos claros, hasta que pude considerar que este fenómeno demográfico se relacionaba con la presencia de un buen número de españoles que ahí acudió a explotar las minas del que fue el rico Real de los Dulces Nombres de Tacupeto.
Sobre todo, “los valleras” (léase tacupetenses) han sido siempre muchachas de mucha presencia, hasta en su manera de vestir.
En mis tiempos mozos, cuando me desempeñaba como director de la escuelita primaria elemental del lugar, pude constatar esto y muchas peculiaridades más de la población tacupetenses.
Mi escuela era una jaula de ruiseñores por la abundancia de bellas voces, caso curioso, femeninas, que jamás supe de un varón dotado de voz privilegiada para el canto, que obviamente debería de existir en la localidad.
Esta superioridad numérica de tipo europeo motivó también que se creara una especie de complejo de superioridad en ellos, que se manifestaba contra los pueblos aledaños; la víctima más propiciatoria fue el vecino Pueblo de Bámori, en el que descargaban sus ironías acusándolos de torpeza mental, pero siempre conviviendo con ellos, aunque haciendo circular ofensivos chistes con los que trataban de denotar menor cociente intelectual de los bamorenses.
Pero estos, naturalmente, defendían sus posiciones y acusaban a los “valleros” de “bichicoreros”, o séase comedores de calabaza deshidratada, con lo que los lograban irritar.
Esta amistosa enemistad no estorbaba para nada las relaciones sociales de entre ambos pueblos, pues muchos valleros cayeron en las redes de “Chalitas” bamoreños y viceversa,
Porque se visitaban recíprocamente y con frecuencia, sobre todo en bodas y fiestas patronales.
Pero mis bamoreños nunca tuvieron un pelo de tontos, aunque si de agudos solapado, y en cuanto a preparación cultural demostraron ir a la vanguardia (según encuesta que yo mismorealice, años después, como cronista municipal), que ni en la cabecera del Municipio de Arivechi al que políticamente pertenecen, hemos registrado tantos títulos profesionales como Bámori lo ha logrado; así que ahora 1os valleros tienen que andarse con cuidado.
Tacupeto, ciertamente, es poseedor de un gran pasado histórico cultural, dando a Sonora grandes personalidades en todos los campos: en lo político: un Licenciado Gilberto Valenzuela Galindo, quien además de representar a México en altos puestos diplomáticos, contendió como candidato a la Presidencia de la Republica, contra la lumbrera cultural del Lic. José Vasconcelos, y un Cosme Hinojosa que llego a encumbrarse como director general de Correos de la Nación.
Antes que nada debimos mencionar a los héroes de la Revolución Social Mexicana en Sonora: “Los Tres García”: Juan Antonio, Rosario y Aristeo, luchadores pioneros de los ideales maderistas; Juan Antonio, autentico iniciador del movimiento revolucionario en el Distrito de Sahuaripa y gran promotor de la lucha armada; los tres hermanos nativos de Tacupeto… “cuando la lucha fue sana y la Revolución bonita”, como ellos mismos proclamaban.
En el campo del arte Tacupeto nos dio a dos grandes cantautores: José Guadalupe Loya y su hijo Jesús Loya García, ambos Compositores, respectivamente, de El Novillo Despuntado, gema de la vera canción mexicana, el primero, y del segundo: El Sitio o Dos seres que se aman y Vengo a ver unos ojos, joyas de nuestra música regional. Don Belisario de Jesús García, creo en Tacupeto el inmortal vals “Morir por tu amor” y el porteñísimo “Tango Negro”, atribuyéndosele también la autoría del famosísimo corrido “Caballo Bayo”.
El espacio histórico de Tacupeto lo llena la figura de su hijo nativo, el patriota Gral. José Esteban Coronado, defensor de de Chihuahua y muerto en el Sitio de patria, que 10 recuerda dedicándole una forma de la Capital Mexicana. Tacupeto, voz ópata que significa “palmar” o “lugar de muchas palmas”, pueblo comisaría del Municipio de Sahuaripa, (existen en Sonora más localidades con el mismo nombre) conserva aun su estampa colonial aunque ya desdibujada, y un bello templo de línea neoclásica, con calles estrechas de casas apretujadas, pero con una población rica en dones humanos, de sanas cualidades y, también, repetimos, de mucha presencia física.
Entre sus personajes célebres que me fue dado conocer, siempre recordaremos entre las damas, a la célebre Dona Chonita Chona, madre de 24 hijos, todos ellos malogrados, pérdida tan sensible que compensó convirtiéndose en la mamá de las muchachas del pueblo, a las que siempre acompañaba de encargo en todas las bodas y fiestas de Bámori y de lugares circunvecinos, dueña de un inacabable y juvenil espíritu humorístico.
Y entre los varones nunca olvidaremos al “Negrito Poeta”, don Jesús Munguía, un juglar del humorismo del que recordamos aquella célebre cuarteta compuesta a un mentor que llegó a servir a la escuela del lugar -(¿no sería yo?)- al que le vendieron un cholugo, animalito regional haciéndole creer que era el caso así: Dizque sabes zoología, Manifestando tu rango.
-¿On´tá tu sabiduría que vez cholugo por chango?- Tacupeto, flor de Osthimuri, fecundando por el impulsivo Río Sahuaripa, siempre estará en el corazón y en las más gratas evocaciones de todos quines le hemos conocido.
No se si lo recuerdo o fue en un sueño,
acaso lo leyera o imaginé
,lo intuí en una noche de suave en sueño
o en un poema rosa de Li-Tai-pé.
Tal como si brotaran mis primaveras
con sus más encendidos cantos de amores,
en voces de sirenas o bayaderas
y mujeres más bellas que bellas f1ores.
-¡Oh, si!- fue una página azul vivida
entre ángeles llamados como en el cielo:
Angelina, Mercedes, Tuchi o Armida.
Y en frases que campean con mi respeto,
desfloran mis ternuras un áureo vuelo
Y lo deja a tus plantas, mi Tacupeto.
(I) Tacupeto: voz ópata que significa: Palmar,es muy común llamar a esta población del Distrito de Sahuaripa: Valle de Tacupeto, o simplemente: El Valle, antigua fundo minero español.