**y la Presa abelardo L. Rodríguez
Sobre el río de Sonora, a dos kilómetros al Este de la ciudad de Hermosillo, se construyó la presa, precisamente en la confluencia con el río San Miguel, con una cortina de 27 metros de altura y una longitud de 1, 400 metros.
Está construída de tierra, con enrocamiento en ambos lados, principalmente en el lado del Vaso.
Tiene capacidad exactamente de 252 millones de metros cúbicos, y sirve para irrigar una superficie de 15 mil hectáraes (al menos hasta 1970).
Pertence al Distrito de Riego de la Presa del mismo nombre. El área de la cuenca es de 21 mil Kms2.
Las aguas del alto río de Sonora fortalecidas por las del río Bacanuchi, y más abajo las del río San Miguel, son sus principales afluentes que iban a perderse en la cuantiosas arenas costeras.
Por el siglo XVIII el Intendente don Pedro Corbalán mandó construir una asombrosa obra hidráulica: “de cal y canto”, pero ésta a lo largo de una centuria fue constantemente destrozada por las avenidas del río.
En 1809 se inició la construcción de la capilla de San Antonio, lo cual nunca se terminó conforme al proyecto original.
En 1858, las aguas del río lastimaron seriamente la cimentación del templo.**
**Pero una obra colosal se realizó cuando los destinos de Sonora estuvieron regidos por la mano visionaria del General Abelardo L. Rodríguez
La presa de Hermosillo sobre el río de Sonora con capacidad de 250 millones de metros cúbicos, a la cual se le dio comienzo en marzo de 1945, concluyéndose e inaugurándose con el nombre de Presa Abelardo Rodríguez Luján, el 6 de abril de 1948.
Pero ocurre que en el año de 1983, las lluvias realmente fueron abundantes y en consecuencia la presa empezó a recibir grandes volúmenes de agua, hasta el punto -debido a las precipitaciones que azotaron a la entidad ese año - que hubo necesidad de verter aguas de la presa pues ésta se vio inesperadamente rebasada en su capacidad.
En el verano del año de 1983, sucedió un hecho extraordinario y por ende histórico, el viejo lecho del río, presa abajo, empezó a correr como en los viejos tiempos.
Hubo quienes testificaron que desde hacía 36 año no se observaban desde el malecón las crecientes anuales del río, muchos de ellos volvieron a tener esa misma experiencia cuando por el llamado vado del río se dividiera la ciudad con Villa de Seris, absortos ante lo inesperado, atestiguaron el estero.
Así, cientos de niños y jóvenes diariamente se refrescaban despreocupadamente en las cantarinas aguas del cauce, como se hace en los pueblos ribereños.
En preciso nombrar que la presa fue construida en partes iguales por la Secretaría de Recursos Hidráulicos y el Gobierno del Estado de Sonora.
Iniciándose en el período del Gral. Manuel Ávila Camacho (1940- 1946) concluyéndose en el período del Lic. Miguel Alemán Valasco (1946-1952) quien acudió a la inauguración el dia 6 de Abril al lado del gobernador del Estado el Gral. Abelardo L. Rodríguez (1943-1949). La placa develada reza así:
“Este monumento se levanta en honor de cuya visión y esfuerzo hicieron realidad esta obra”.**