Las tierras que hoy ocupa Libertad fueron frecuentadas por blancos recién a fines del siglo XIX, con la llegada de obrajes que trabajaban los yerbales silvestres remontando el río Paraná. El recurso natural fue agotado, y en 1923 Pablo Allain —quien ya había tenido una experiencia al respecto en Puerto Mineral— consiguió que el grupo Bemberg aporte capital para el establecimiento de una gran colonia productora de yerba mate. El 14 de diciembre Allain desembarca en lo que hoy se conoce como Puerto Bemberg. La pericia de Allain en el manejo de la expedición fue notable, venciendo en poco tiempo los impedimentos puestos por la tupida selva paranaense.

La localidad —que se conoció originalmente como Villa Veinticinco de Mayo— se desarrolló de forma constante, y ya contaba con su primera escuela en 1927, y un año más tarde con la primera estafeta postal. El censo del año 1929 arroja como resultado 1.190 habitantes.

Un hecho importante para el desarrollo económico ocurrió en 1946, cuando se instaló en la cercana Puerto Bosetti la forestal San Jorge, parte del grupo Pérez Companc.

En 1950 se crea la primera Comisión de Fomento con el nombre de 17 de Octubre, en honor a la fecha que se recuerda como día de la Lealtad Peronista. Por la clara connotación política de la denominación, el golpe militar que derrocó a Juan Domingo Perón le dio al pueblo el nombre de Libertad en 1955. No obstante la gente lo denominó popularmente como Puerto Libertad, por lo que se presentó un proyecto para otorgarle al pueblo su denominación popular.[1] En 1960 la Comisión de Fomento es elevada a la categoría de Municipalidad. El moderno aserradero instalado por Pérez Companc influyó en el crecimiento poblacional que en 1971 ya contaba con 3.500 pobladores.[2]

El último impuso económico y demográfico lo dio la construcción de la represa Uruguaí, a 5 km del pueblo sobre el arroyo Uruguaí.