altUna visión de las Misiones fundadas por Kino

Por Roberto E. Heredia Jarero
Profesor de la UPN Hermosillo/Professor of the UPN Hermosillo

Una vez que fue consumada la conquista de el altiplano de la hoy República Mexicana, se estableció el virreinato de la Nueva España, siendo el primer Virrey Don Antonio de Mendoza y su primer Arzobispo Fray Juan de Zumárraga; a continuación se inició una serie de expediciones por mar y por tierra al sur y al norte del continente, llamado entonces las Indias Occidentales.

El imperio mercantilista español cifraba su riqueza en la extensión de los territorios conquistados y los metales preciosos (el oro y la plata) cosas que ambicionaban los conquistadores. Buscando estas riquezas, Nuño Beltrán de Guzmán funda en 1531 el Real de San Miguel de Culiacán (Culhuacan).

El Capitán Diego de Alcaraz incursionando por el Río Petatlán, hoy Río Humaya se encuentra a Alvar Núñez Cabeza de Vaca y tres expedicionarios más que después de la expedición a la Florida (1527), al mando del Capitán Pánfilo Narváez fracasaron, anduvieron errando de costa a costa y bajaron por el occidente de la Sierra Madre (la parte sonorense).

Alvar Núñez crea el mito fantástico de las ciudades de oro y riquezas que existían más al norte, lo que despertó la ambición del Virrey y organizó una expedición a la zona áurea (Sonora) prometiendo a los expedicionarios voluntarios, riquezas y tierra al encontrar Cíbola y Quivira, pero antes tenían que vencer a los grandes monstruos que las cuidaban (1540). Dos años duró la búsqueda y jamás se encontraron. Los expedicionarios se desanimaron regresándose o dispersándose en el sur de las provincias de occidente (Sinaloa).

La primera expedición que penetró en Sonora, en territorio de la etnia Guarijíos, estuvo al mando de Bartolomé de Mondragón y Diego Martínez de Urdaide a quienes acompañó el fraile Jesuita Pedro Méndez, iniciador de la evangelización de las etnias sonorenses.

Desarrollo
La Catequización:

Le pidieron permiso a la orden de frailes Jesuitas para que los ayudaran en su propósito, quienes procedieron a organizar un plan que consistió en enseñarles a las etnias:

No fue una tarea fácil, todo lo contrario, llena de penalidades pues algunos grupos rebeldes atacaban los centros misionales y en ocasiones costó la vida de los frailes, sin embargo muchos nativos, al ver sus adelantos en cuanto a modo de vida, se domesticaron y aprendieron los idiomas latín y castellano, así como los padres aprendieron las lenguas que los indios hablaban.

Una vez que lograban formar un grupo que dominara la enseñanza de las nuevas actividades, procedían a la de la religión católica convirtiéndolos en gentiles.

Este plan se inicia en la última década del siglo XVI (1591) y concluye años después (1610). Posteriormente, con el establecimiento de presidios (fuertes militares) y la llegada de los colonos, se inicia la evangelización y propiamente la Conquista.

Siendo el agua uno de los elementos necesarios para la vida, el plan de los jesuitas se inicia siguiendo las corrientes de los ríos y en la cuenca del Río Mayo, entre los años de 1614 a 1616 se fundan las siguientes misiones.

Tabare 1614Tesia 1614Tepahui 1616
Etchojoa 1614Camoa 1614Nuri 1622
Copimpo 1614Conicarit 1617Movas 1622
Navojoa 1614Macoyahui 1622

En la cuenca del Río Yaqui, de 1617 a 1619, las misiones de:

Pótam 1617Vícam 1617
Rahum 1617Bácum 1617
Tórim 1617Cócorit 1617

Entre 1622 y 1629 en las riveras del Río Tecoripa, se establecieron la misiones de:

Cumuripa 1619
Suaqui Grande 1619
Tecoripa 1619

Al mismo tiempo y subiendo por el Río Moctezuma-Sahuaripa, quedaron establecidas las misiones de:

Río MoctezumaRío Sahuaripa
Onavas 1622Onapa 1677
Tónichi 1628Sahuaripa 1627
Rebeico 1629Teópari 1676
Batuc 1629Mazcura 1676
Bacanora 1627Maycoba 1676

En las riberas de Río Mátape, se fundaron las misiones:

Mátape 1629
Pueblo de Álamos 1629
Nácori 1629

En los Ríos Sonora y San Miguel, se construyeron las siguientes misiones:

Río San Miguel (1636-1687)Río Sonora(1636-1650)
Pópulo de los Seris 1679Ures 1636
Nacamenri 1638Aconchi 1636
Opodepe 1649Huépac 1636
Tuape 1647Banámichi 1639
Cucurpe 1647
Remedios 1687

En la prolongación del Río Sahuaripa, de 1644 a 1645:

Tepachi 1636
Huásabas 1645
Bavispe 1645
Bacerac 1645
Huachinera 1645

En la prolongación del Río Moctezuma, de 1629 a 1653:

Batuc 1629
Oposura 1644
Cumpas 1644
Teoricachi 1653
Cochuta 1653
Tibidéhuachi 1653

Eusebio Francisco Kino

El fraile jesuita Eusebio Francisco Kino (1645-1711) era originario de la región de Trento en Italia. En 1681 llegó a la Nueva España y su arribo a México coincidió con la expedición que el almirante Isidro de Atondo y Antillón estaba organizando para la conquista de la California y por sus amplios conocimientos de astronomía, fue agregado como cosmógrafo real.

La expedición fracasó y Kino regresó a la capital del virreinato y después de entrevistarse con el padre visitador Manuel González, fue destinado a las misiones de la pimería alta llegando a la misión de Cucurpe (donde cantó la paloma), última misión al norte del Río San Miguel. En la ranchería indígena de Cosari situada a 25 kilómetros más al norte funda su primera misión dedicada a Nuestra Señora de los Dolores, que sería centro de operaciones, teniendo además el apoyo para la fundación de las demás misiones, que ya estaban establecidas en los Ríos Yaqui y Mayo, pero sobre todo el gran auxilio prestado por el fraile Antonio de Rojas de la misión de San Miguel Arcángel de Ures.alt

Cabe hacer la aclaración que la región conocida como “las tierras incógnitas” estaba habitada por las etnias más bárbaras como son los yumas, seris, apaches, pápagos y pimas altos; de éstas se destacaban como las más salvajes los yumas y los apaches que eran nómadas y depredadores, ya que arrasaban los pueblos y luego huían en pequeños grupos. En muchas ocasiones sus correrías, llagaron hasta las regiones del Yaqui y el Mayo ( muertos, robos e incendios de los pueblos).

Con todo el apoyo recibido y ese gran entusiasmo que le caracterizaba, así como el cariño que sentía por los naturales, Eusebio Francisco Kino inició su peregrinar por esa región desértica siguiendo también el cauce de los ríos.

En el Río San Miguel en el año de 1687 funda la misión de:

En el Río Alisos Concepción, (hoy Magdalena-Asunción) levantó entre 1687 y 1698 las misiones de:

En el Río de Altar:

En el Río Sonoyta:

En el Río Santa Cruz, entre 1691 y 1699 formalizó las misiones de:

Las tres primeras actualmente se encuentran en el Estado de Sonora y el resto en el Estado de Arizona.

En el año de 1689, Kino recibió cuatro auxiliares que pronto abandonaron la provincia y en 1693 llegó el fraile Agustín de Campos, quien se convertiría en su amigo, compañero y brazo fuerte.

Kino había conseguido evitar los repartimientos de los indios, lo que causó un gran disgusto a los colonos españoles que ya no iban a poder explotar a los naturales, sobre todo en las minas y se quejaron a la capital del virreinato, minimizando y desprestigiando la labor del fraile. Entonces fue enviado el Padre Juan María Salvatierra como moderador; en 1690, en compañía de Kino, hizo un recorrido por los pueblos y después de observar directamente la realidad, otorgó un voto favorable a la obra del misionero.

En sus viajes por la pimería realizaba muchas actividades, entre otras:

Todo lo anterior demuestra su inteligencia y gran capacidad, ganándose el reconocimiento, cariño y admiración de sus compañeros, de las autoridades y sobre todo de los naturales.

En 1695 hubo uno de los levantamientos indígenas que se resistían a la llegada, cada vez más numerosa, de los colonos europeos. El movimiento se inició en Tubutama y se extendió hasta Caborca, dando muerte al fraile Francisco Javier Saeta y a muchos auxiliares ópatas. Kino se encontraba ausente y no pudo impedir que el alcalde mayor de Sonora, Capitán Domingo Gironza Petrisde Cruzat, sometiera con dureza excesiva a los rebeldes, lo que tuvo peores efectos.

A su regreso, Kino tuvo que proceder con mucha paciencia para recuperar la confianza de los indios.alt

En 1699, siguiendo el curso del Río Gila, llegó a la confluencia de éste con el Río Colorado y entonces pudo comprobar que California sí era una península, lo que comunicó a sus superiores y éstos lo pusieron en conocimiento de Felipe V, rey de todas las Españas.

Por la ambición del capitán Mange (antiguo amigo de Kino) que se había convertido en terrateniente y minero de la región de Bacanuchi, quiso expropiar las tierras que pertenecían a la misión y al no permitirlo Kino, lo acusó de acaparador, sin tener éxito.

Kino deseaba que se le comisionara para continuar la catequización en California, pero fue al fraile José María Salvatierra a quien asignaron; no por esto perdió el interés y se convirtió en el principal proveedor y auxiliar de Salvatierra.

En 1703 fue nombrado Rector de Dolores, dedicándose a la administración y suspendiendo los proyectos que tenía para continuar con la catequización en la Baja y Alta California.

En los primeros días del mes de marzo de 1711, fue invitado por el fraile José Agustín de Campos a la dedicación de una capilla que éste había construido en honor a San Francisco Javier, el día 15 de marzo. Durante la celebración de la misa, Kino empezó a sentirse mal por lo que fue llevado a la Casa del Misionero en donde expiró a la media noche de ese mismo día.

Fue sepultado en la capilla de San Francisco Javier y hasta 1966 fueron localizados sus restos que actualmente descansan en el monumento que el pueblo de Magdalena construyó para honrar la memoria de su fundador y benefactor de la pimería alta.

Se calcula que Kino cabalgó más de 13,000 kilómetros e hizo más de 40 entradas a las tierras incógnitas; pero cierto es que, casi a 300 años de su existencia, por donde quiera que pasó o estuvo, sigue siendo recordado y honrada la memoria por la gran labor que realizó el insigne jesuita.