A 28 kilómetors al sur del pueblo La Colorada se encuentran el abandonado mineral El Cochi, mejor conocido como San José de Moradillas.
Pertenece a la familia Aguirre, y produjo en sus buenos tiempos grandes cantidades de grafito, el Hermosillo-Tecoripa, exactamente a dos kilómetros antes de llegar a la puerta principal de la comunidad los halcones, y camino plasmado en parte por bellos paisajes, será uno de los centros mineros más importantes de otros tiempos y que hoy se debate entre pueblo y el olvido, debido más que nada a los locos vaivenes del mercado internacional de los metales y de los valores.

Alejandra Plat al escribir sobre la misteriosa mina La Tarasca refiere:
Visité también la mina Ubardo, ya en ruinas. Siguiendo la información de López Riesgo sobre la veta de oro, me topé con Orencio Balderrama, minero por muchos años, quien conoce toda la región; él me condujo a San José de Moradillas donde, según se dice, sigue la veta; pero esta mina es de grafito (mineral que sólo se encuentra en el estado de Sonora), y es precisamente en esa área donde se han localizado trazos de La Tarasca y descubierto pepitas de oro.

  En el hoy abandonado pueblo de Moradillas había, en su época de auge, escuela, hospital, casas de los dueños de la mina, casas de los trabajadores y un camino muy bueno.

Para llegar a este lugar hay que salir de Hermosillo por la carretera que va a La Colorada, a 53 km, donde existe una enorme mina de oro explotada por una firma muy importante; seguimos 18 km más y nos encontramos con el rancho El Aygame.

Luego, hacia la derecha, recorremos 26 km de terracería y llegamos a este bonito pueblo con construcciones al estilo norteamericano, sólo que en ruinas. Un pueblo fantasma más de Sonora que no deja de ser un atractivo para el visitante.