ENRIQUETA DE PARODIalt

Enriqueta Montaño Peralta, mejor conocida como Enriqueta de Parodi, fue una escritora nacida en Cumpas, Sonora el 10 de marzo de 1897. Creció en una familia de escasos recursos, siendo sus padres Sacramento R. Montaño y Gila Peralta de Montaño.

Realizó sus estudios de escuela primaria y desde su niñez tuvo inquietud por la lectura. Siendo difícil encontrar libros en su pueblo, consiguió que la familia Medina Hoyos le prestara los de su biblioteca familiar. Así fue como a sus catorce años surgió en ella la necesidad de comenzar a escribir sus propios pensamientos.

Enriqueta inició su carrera en 1917 como maestra. Un año después, el 11 de enero de 1918 se casó con Alfredo Parodi Santoyos, con quien tuvo cinco hijos: Ofelia, Alfredo, Rubén, Roberto y Alejandro. Enriqueta siempre prefirió firmar sus obras con su nombre de casada.

Cuando el presidente Abelardo L. Rodríguez llegó al poder (1932), le hizo una especial invitación a que fuera la encargada de las “Misiones Sonorenses de Superación Cultural”. Su papel consistía en fundar bibliotecas y escuelas en todo el Estado de Sonora. Sus familiares recuerdan cómo, para esto, recorrió numerosos caminos, cuando más, de terracería.

En 1933 participó en el Concurso de Literatura organizado por el Congreso de la Unión. Enriqueta obtuvo el primer lugar con su libro “Reloj de Arena” y obtuvo otros destacados segundo y tercer lugar con otros temas dentro del mismo concurso. Para destacar su mérito, fue ella la única participante mujer en el concurso.

A partir de entonces empezó a destacar literariamente y a darse a conocer ante un mundo nuevo de escritores que se inquietaban por saber de esta gran mujer. Con el tiempo, se hizo amiga y compañera de talentosos escritores mexicanos que más tarde la mencionarían dentro de sus obras.

Incluyendo “Reloj de Arena” (1933), escribió once obras: Cuarto de Hora (1936); Madre (1937); Sonora (1947, compilación de biografías); Ventana al Interior (1948); Mineros (1960, novela histórica); Alfonso Ortiz Tirado (1964, su vida en la ciencia y en el arte); Luis es un Don Juan; Cuentos y Leyendas; Biografía de Abelardo L. Rodríguez y, por último, Mi Anecdotario. Dejó un libro sin publicar, “Dos Libélulas Ilustres”, que versa sobre la vida de Netzahualcóyotl y Benito Juárez, que se editará próximamente. alt

Dentro de sus obras deja plasmada esa riqueza cultural que adquirió con la lectura. En sus obras manifiesta su forma de pensar y describe la biografía de otros personajes célebres, especialmente de Sonora. El mundo cultural siempre deberá recordar el amor que doña Enriqueta sentía por Sonora, por la cual luchó por todo y contra todo por sacarla adelante.

Perteneció a las siguientes asociaciones y organismos: 

Enriqueta colaboró para varios periódicos y revistas en México y en el extranjero. Fue miembro del cuerpo de editores del periódico “El Nacional” en la ciudad de México y “El Informador” de Guadalajara, Jalisco.

Fue fundadora del concurso del libro Sonorense, así como fundadora y consejera vitalicia de la fundación “Esposos Rodríguez” que tenía como propósito fomentar el desarrollo económico a través de becas para jóvenes.

Cuando Faustino Félix (1967) llegó a ser Gobernador de Sonora, Enriqueta fue nombrada diputada local. Aquí cabe mencionar una anécdota: un grupo de personas le solicitaron a la Sra. Parodi que apoyara económicamente a su ciudad estableciendo un jardín de niños. Como en este tiempo no existían los jardines de niños, su propuesta fue rechazada por el gobernador, ya que sólo había presupuesto económico para apoyar a escuelas primarias. Para conseguir su objetivo, hizo que el gobernador le prometiera que si ella conseguía a los maestros él le iba a proveer el dinero necesario para establecer el jardín de niños. Viajó a la ciudad de México, donde el escritor Agustin Yáñez le aconsejó que para conseguir ese apoyo de maestros, se requería que la Secretaría de Educación Pública (SEP), tuviera en sus manos una biografía del Estado de Sonora. Y Enriqueta escribió esta biografía a cambio de la obtención de maestros para el jardín de niños, que actualmente existe, con honor a su nombre. Con experiencias similares, fundó numerosas bibliotecas y jardines de niños en todo el Estado.

Enriqueta se distinguió por impulsar el papel de la mujer en tiempos en que ésta no era debidamente reconocida; uno de sus mayores logros y méritos fue, pues, haber destacado como una gran escritora.

Enriqueta obtuvo numerosos reconocimientos, incluyendo:alt

Enriqueta era un gran mujer luchadora, valiente y preparada culturalmente. Su familia la recuerda como una mujer incansable ante la vida, que nunca perdió su postura ni lucidez, con una mente muy ágil y como una persona que siempre fue notablemente autodidacta.

Enriqueta de Parodi falleció el 18 de junio de 1978, a la edad de 81 años.

Fuente:
Entrevista realizada a la familia Parodi

Colaboración:
Vanezza Herrera Peralta