DE CUANDO EL CONDE
GASTÓN RAOUSET DE BOULBON SE ENAMORÓ DE UNA MUCHACHA DE MAGDALENA 
Por Adalberto Demara Soto
El día l° de junio de 1852 desembarcó en Guaymas, Sonora, el conde Gastón Raouset de Boulbon con cerca de 200 franceses muy bien armados, al día siguiente organizó una parada militar muy vistosa, que para algunos guaymenses fue provocativa.
Al Conde lo contrataron y armaron en México, D. F., la Compañía Restauradora Jeker, Torre y Cia., para explotar las minas La Arizona y Planchas de Plata, cerca de Sáric, Sonora. (las armas que les dieron era para salvaguardar esos minerales de las incursiones de los apaches), pero el conde se sintió fuerte y le entró la codicia de apoderarse del Estado de Sonora.
Salió de Guaymas y llegó a Hermosillo el 15 de Julio de 1852 con su gente, hospedándose en la Casa de la moneda (donde hoy está el edificio de correos y telégrafos, esquina Serdán y Rosales). El 29 de Julio partió hacia Sáric con lujo de aparato militar, en actitud de reto, por lo que se le dio aviso al Comandante Militar en Arizpe, General Miguel Blanco.
El 14 de Agosto llegó la partida a Santa Ana (Santa Ana viejo), allí los estaba esperando el Teniente Carlos Orta, quien era portador de dos pliegos, uno para Giménez, quien acompañaba a Raouset y otra para el mismo Conde, en los que se les apremiaba, categóricamente para que se presentaran en Arizpe. El 16 de Agosto salieron de Santa Ana: el Conde, Giménez, Jaroszewsky, el Teniente Orta y demás contingente.
Antes de llegar a MAGDALENA, se encontraron a seis franceses de la Colonia Francesa de Cocóspera, en Vado Seco (formada por el Marqués Carlos de Pindray con 78 individuos, a los que se unieron otros franceses de la Colonia Francesa de Tucson), venían encabezados por Lachapelle, quien había sustituido a Pindray, (que había muerto dos años antes en Rayón), venían a ponerse a las ordenes del Conde.
Llegaron a Magdalena, siguieron a San Ignacio de donde partieron a Terrenate, La Mesa, llegando a Imuris, para llegar finalmente a Vado Seco, dentro del predio de Cocóspera, donde se asentaba la Colonia Francesa; tenían muy buena milpa sembrada, carne, harina, frijol y lo muy necesario para la vida, tenían aves de corral, ganado, caballos y mulas, porque en un encuentro que habían tenido con los apaches, les habían quitado 25 bestias (según lo escrito por Giménez), además que era pasada de la ruta Imuris – Cuitaca – Arizpe.
Después de permanecer 3 días en la colonia, el 19 de Agosto, desobedeciendo las ordenes del General Blanco, el Conde y su gente partieron de Cocóspera a Sáric y envió a Arizpe al Coronel Giménez, un francés de apellido Garnier, Jarosewsky acompañados del Teniente Orta y escoltados por siete colonos de Cocóspera. Cuando el Conde y su gente llegaron a Sáric, donde, acampó con su gente.
En lugar de tomar posesión de Planchas de Plata y La Arizona. Por la noche, después de cenar, arengó a su tropa y de entre sus pertenencias sacó y desplegó una bandera francesa, incitándolos a la rebelión, pero todos se fijaron que en la bandera tenía la inscripción: INDEPENDENCIA DE SONORA, eso fue el 21 de Septiembre, pero a la gran mayoría de los franceses no les gustó y no estuvieron de acuerdo con él, por lo que decidieron regresar y el 23 de Septiembre partió la columna francesa pasando por La Reforma y Tubutama, llegando al pueblo de San Lorenzo el día 29 de Septiembre al anochecer, hasta donde se escuchaba música…
El Conde preguntó a la gente de San Lorenzo, por qué se escuchaba música y algarabía, respondiéndole que se celebraban las FIESTAS DE SAN FRANCISCO JAVIER en Magdalena, no pudieron cruzar el río, pues estaba crecido (El cordonazo de San Francisco), por lo que tuvieron que pernoctar en San Lorenzo. El día siguiente, 30 de Septiembre, la corriente del río había bajado y lo pudieron cruzar para acampar en MAGDALENA.
En Magdalena se celebran las fiestas de San Francisco, posiblemente desde 1712, un año después de la muerte del Padre Kino, quien murió el 15 de Marzo de 1711 al estar oficiando la misa de dedicación en la capilla de San Francisco Javier, que el Padre Agustín de Campos residente de San Ignacio y él habían construido. 
Hasta nuestros días permanece la tradición de venir a pagar la “manda” al santo, otros a divertirse, otros a negociar, etc., esta fiesta en sus inicios era el día 3 de Diciembre, día de San Francisco Javier, cuando se llevaba a cabo, a la que acudían gran cantidd de gente y grupos indígenas como los Tohono Oodam (Pápagos), Kun Kaak (Seris), Yaquis, Mayos, Pimas y Opatas, pero a la expulsión de los Jesuitas de todas las misiones de America y llegada de los Franciscanos en 1767, ellos quisieron imponer la imagen de San Francisco de Asis, su patrono, comenzando por cambiar la fecha al 4 de Octubre, día de San Francisco de Asis.
El 30 de Octubre de 1852, el Conde y su tropa cruzaron el río y establecieron su campamento en un terreno a las orillas del pueblo, fueron recibidos con muestras de amistad por la gente, pues creían que la guerra con el General Blanco era un conflicto entre compañías mineras, (pues aparte de la Compañía Jeker- Torre, había la Sociedad Explotadora de Metales de Sonora, auspiciada por la Casa Barrón – Forbes y Compañía de Tepic, Nayarit y que tenía extensos negocios por la costa occidental de México, pues también se interesaban en las minas La Arizona y Planchas de plata), por lo que los franceses se unían a los mexicanos en los paseos de las fiestas y a su vez, los mexicanos eran invitados a visitar su campamento, el cual siempre estaba lleno de visitantes (valga la redundancia), los franceses se introducían solos entre la multitud, tomaban parte de las diversiones y danzaban con las sonorenses (datos que llegan hasta nuestros días, gracias a lo escrito por Copey, miembro de la tropa del Conde), .
La aventura es novela y esta requiere un concurso indispensable que es aportado siempre por lo eterno femenino que pone la pincelada sentimental en estos complicados desempeños guerreros, como desde Marco Antonio y Cleopatra, Cortés y La Malinche, Napoleón y Josefina, etc.
La del Conde, joven, de noble apostura y de valor temerario, quedaría deslucida sin ese complemento que entona la nota armoniosa, dentro de la confusión y la discordia. El propio conde nos ilustra sobre esta circunstancia en carta dirigida a su amigo, el Conde de M., (que todos sus biógrafos la han reproducido), donde aparece su EPISODIO ROMANCESCO. …”Y tantas cosas me preocupan; tantas necesidades diversas me obligan a una dura y persistente actividad continuamente. / y tanto soñar en la empresa/, pocos hombres en aptitud de secundarme, ninguno capaz de sustituirme.
Doscientos cincuenta aventureros bajo mi mando, medio héroes, medio bandidos, que semejantes a bestias salvajes, no oyen mas que la voz del instinto. “Obligado a recorrer espacios sin fin que separan a estas poblaciones aisladas; ahora para reanimar el entusiasmo de la revolución nacional en un pueblo situado a treinta o cuarenta leguas de mi campamento; mañana, una correría tras los indios; después,, por la tarde, montar a caballo, trasponer quince leguas de desierto para ir a …alguna parte a acariciar las trenzas blondas de una mexicana amorosa”. …
”Porque en Sonora, amigo, y ello, es una de las excelencias de esta tierra bendita del sol, se encuentran hermosas rubias entre los grupos de bellas morenas de formas ondulantes, de pies nerviosos e inquietos, de negra mirada y de cabello, al parecer enegrecído en aguas de la laguna Estigia. Las mujeres de Sonora son buenas, espirituales y bellas, el alma de la raza se ha concentrado en ellas.
Todo lo que había de caballeresco en el carácter español de los tiempos del inmortal Cortés, ha permanecido en ellas; solo ellas han conservado la tradición noble que vanamente se buscara entre los hombres”. “Pocos días después de que el Gobierno de Sonora me hubo declarado rebelde y pirata; en el momento mismo en que yo era declarado fuera de la ley, cuando todo individuo tenía el derecho de matarme como a un perro rabioso, mereciendo por ello el bien de la patria, me encuentro en estas FIESTAS DE MAGDALENA que congregan a lo más selecto del país; una bella joven cuyo nombre es MARÍA ANTONIA… perteneciente a una familia considerada.
Su padre , que es una de las principales autoridades del país, figura, necesariamente entre mis enemigos. Se hablaba mal de mí, se me atacaba. Ella tomó mi defensa. Su tía, una vieja de bastante aliento, le preguntaba con severidad: ¿Qué estarás enamorada del jefe de los piratas?.Antonia se levantó, mi querido Edme, con gesto impaciente se arregló con gracia el rebozo y con la mayor sangre fría afirmó: Sí, estoy enamorada de aquel que ustedes llaman pirata. En esta hora de maldición para Sonora, no hay sino un solo hombre que piensa salvar a nuestra tierra de la ruina: ¡El Conde!, si los hombres de este país no fueran tan apocados, tomarían las armas como él para sacudir el yugo de México.
Sí, quiero al Conde, lo quiero con amor”. “Antonia, querido Edme, es grande, bella y rubia; ella está allá entre las morenas sus amigas, como una rosa en un bouquet de negros tulipanes.
Ayer, a la vista de cinco o seis mil personas, Antonia ha estado en mi campamento, bajo mi propia tienda. No te relato esto para satisfacer la fatuidad común a los animales de nuestra especie, sino a fin de darte la oportunidad de juzgar lo que valen las mujeres sonorenses y sí me he equivocado al creer que cuento con partido en este país” María Antonia, al parecer era hija del Prefecto de Altar.
El día 6 de Octubre de 1852, el Conde y su banda partieron rumbo a Hermosillo.Esta demora en Magdalena permitió al General Blanco organizar la defensa de Hermosillo. Magdalena de Kino, Sonora, a 3 de Mayo de 2004. Adalberto Demara SotoCronista Municipal.