¿COMO IDENTIFICAR A UN HERMOSILLENSE?

  Si quieres saber si alguien es de Hermosillo, chécate esto: 

  Por su forma de hablar:

  En vez de decir “OJALA ESTO SUCEDIERA” dice “AMALAYON”.    En vez de decir “CLARO QUE SI” dice ¡AAAÑIILLLLLL!.  

  A los niños les dice MORRITOS o MORRITAS.

   A los recolectores de basura les llama “TIRABICHIS”.  

    A la gente del sur les llama “güachos” o más cariñosamente “güachitos”. 

  A las señoras que piden dinero en los cruceros les dice “casaquitas” o “Marías”; conoce y usa perfectamente las palabras: “bici”, “tatahuila”, “lepes”, “zoquete”.   

  Para él, las tortillas Sobaqueras y la panocha son alimentos y no groserías.    

 Por su vida social:Ha oído hablar o conoce a personajes como “El charalero”, “La Talía” o “El chino Mario”.

   Los viernes se le enfrían lo tanates, (si eres de Hermosillo sabrás a qué me refiero) por ponerse el bote de cerveza al ir manejando y pisteando con los compas.   

  Va al Héctor Espino a gritarle CHIIIIVO al ampayer, a tragar cacahuates, a pistear pura Tecate, y por supuesto a ver un chingo de morras buenas.  

  En plena “peda” se le ocurre a él y a sus compas irse a Kino.  Termina sus “pedas” comiendo menudo con chiltepines en el café Nely.  

  Su deporte favorito es el BEISBOL y por supuesto le va a Los Naranjeros, y su más odiado enemigo son los Tomateros y el Chino Ley.    

  El fútbol es deporte de güachos.   Por su infancia (algunas sólo aplican a mayores de 30 años) de niño (morrito) iba al parque infantil y al pasar en el tren por debajo del puente lanzaba un grito. 

  De morrito escuchaba el noticiero de Fausto Soto Silva o veía Risas, Estrellitas y Sonrisas.    

  Sus papás lo llevaban al mandado al VH, la Cosalteca o al Súper Casa.  

  Le gustaba comer hamburguesas y malteada en el Happy Boy o en el JAP´S.  Lo llevaban a comer nieves y raspados a “El Patio”.   

  De niño lo asustaban con la historia del casino ubicado en un cerro donde se apareció el diablo. 

   Fue al cine (matinée) al Nacional, Sonora o 70…si tenía más lana iban a Los Gemelos. 

    Por sus hábitos alimenticios:

   Los viernes de seguro hace carne asada con los compas.   

  Sabe lo que es comerse uno o varios hotdogs de la UNI con TODO.   

   Conoce y ha comido los tacos del Güero en la salida norte (PEMEX).  

  Se cura la cruda con tacos de cabeza, con cahuamanta o taco fish; si tiene dinero, si no, su jefa le prepara un caldo de queso con chile verde.

     Va a Kino a comer lisas asadas.

   Va a Villa de Seris acomprar coyotas sólo cuando viene gente de fuera, ya que en todo el año ni las prueba el “wey”.    

  Va a San Pedro a comer tamales de elote. 

  Medios de transporte y clima:

  Prefiere estacionar su carro (en verano) un poco más lejos con tal de dejarlo “en la sombrita”.    

  En verano (para variar) espera a que cambie la luz del semáforo en la sombra más cercana. 

    Le pone un cartón al parabrisas del carro para que no se le caliente.

     A los camiones les dice ruleteros. 

     Suele despintar la letra R de la palabra RUTA para que diga PUTA.   

     Para que el camión se detenga en su destino, lo hace al grito de ¡BAAAJAAAN!!! ya que nunca sirve el timbre. 

    Sólo en Hermosillo pagas por la puerta de enfrente y te subes por la puerta de atrás.    

    El wey del camión invita a la gente a que se haga hacia atrás al grito de ¡échele ganitas, échele ganitas!!!.  

   “Es común que una señora se suba a un ruletero lleno con 10 bolsas de mandado, 4 morritos menores de 5 años, y uno de brazos, comiendo nieve, paleta o coctel de elote cada uno y pague un sólo boleto.    

   Sólo un hermosillense sabe los que es subirse a un Multirutas a las 3 de la tarde, y viajar parado a un lado del sobaco de un albañil que acaba de salir del trabajo. 

    Para un hermosillense 38 grados centígrados es soportable.  

  Un hermosillense comienza a sentir calor de los 40 grados en adelante (¿que dirán los guachos???)  

    Cualquier temperatura por debajo de los 30 ya hace “friito”. 

    Si te identificas con éstas características, eres cien por ciento pitiqueño.